En 2014 el Parque Warner inauguró su parque acuático. EL complemento perfecto para combinar diversión de todo tipo, y más en días de calor.

 

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Warner Beach Madrid
Vaya, vaya, en Madrid ¡Hay Playa!
En la primavera de 2014 el Parque Warner Madrid inauguró su parque acuático.
Nosotros no pudimos visitarlo antes pero nos quedó la espinita clavada y nos la hemos quitado en cuanto hemos podido.
Los acuapark nos han parecido siempre elementos de ocio muy a tener en cuenta de por si. Nos encantan. Por eso, unido a un parque temático, nos parece la cuadratura del círculo. .
Pero además, al parque Warner no se le ha ocurrido nada mejor que hacer una playa en Madrid; ¡lo que faltaba !
Nada más entrar tenemos que decidir donde nos ponemos. Hay dos grandes zonas para elegir donde colocar nuestras toallas, siempre en tumbonas (hay muchas y son gratuitas). Una es la playa artificial con su gran piscina de olas. Esta área es ideal para familias sin niños pequeños, que buscan la tranquilidad de una playa de aguas mansas y cristalinas. Hasta que suena la bocina. Entonces “el mar” se agita y empieza la diversión, y las familias enteras se lo pasan pipa con el vaivén del agua.
La otra zona es la de las piscina infantil. Son dos, una pegada a la otra. La de los pequeñitos y la de los mayores. Ambas tienen su estructura de ocio que nos han parecido increíblemente compactas, con un diseño que aprovecha el espacio para ofrecer múltiples opciones; toboganes, rampas, escaleras, túneles, chorros de agua y un largo etc. que hará que tus hijos, pequeños o medianos, no quieran salir en todo el día, salvo para comer.
Entre ambas piscinas completan un amplio número de toboganes para todas las edades. Dos de ellos, cerrados, parten de una cierta altura y son muy divertidos, a ellos acudían niños y mayores. Pero el parque carece, todavía, de los altos toboganes de las grandes emociones. Pero quién quiera descarga de adrenalina sólo tiene que caminar unos metros, ya que junto a la puerta del “beach” está el magnífico “supermán”, del que, por cierto, tenemos unas vistas privilegiadas desde el parque acuático. Rodeando la zona de restauración nos espera el Río Loco, canal de aguas cristalinas nos permite recorrer una ruta en “donut” (individual o bi-plaza). Puede ser increíblemente relajante, si decides ir solo, o divertido, si entras “al trapo” con otros compañeros de viaje.
Para comer nosotros elegimos el restaurante-grill BBQ Gran Kahuna, de ambiente surfero. Comimos menú infantil de hamburguesa y raciones de pollo y costilla a la brasa. Pides y sirven en la barra. Todo estaba bueno y no es especialmente caro. La otra opción: el Embarcadero. Más orientado a fast-food: Pizzas, hamburguesas, perritos, patatas, ….. y a los fans de Scooby-Doo la barra.
Por todas las esquinas fantásticos diseños de los personajes de Looney Tunes y Hanna-Barberá nos estarán animando a pasar un día estupendo.