En las afueras de Milán y muy cerca de Bérgamo se encuentra Leolandia, un parque de atracciones pensado para la diversión de los "bambini", con interesantes extras que harán que tus hijos no lo olviden. 

 

 Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Como destino de ocio, Leolandia tiene un gran interés para los españoles aunque sólo sea por donde está. A escasos km. del aeropuerto de Bérgamo, muy conectado en vuelos low-cost con España, y situado entre dos ciudades con un gran valor turístico de por si: Milán y Bérgamo (insistiríamos en que visitéis las dos, pero con especial énfasis en la última).  Os lo contaremos en un reportaje específico de nuestro viaje de 2017.

 

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

 

 

Leolandia es, más que nada, un parque de atracciones familiar,  con una gran oferta de atracciones orientadas a niños pequeños y medianos, aunque en realidad el parque se puede disfrutar con cualquier edad.

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

No encontraremos montañas rusas gigantes ni grandes espectáculos, aunque sí hay  shows programados, todos orientados a niños, y alguna montaña rusa y alguna atracción de adrenalina media. Como en ningún momento hubo granes colas, cada uno pudo elegir sus atracciones favoritas y repetir a gusto.

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

 Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Algunas atracciones nos han sorprendido a todos,  incluidos los mayores. Nos encantó la versión de lo que conocemos como “donuts”, esas atracciones de agua en la que todos montamos en una barca neumática redonda y recorremos un “río bravo”. En Leolandia, en el interior de una torre medieval, el donut sube como en un ascensor y nos lanza a toda pastilla por un tobogán en sacacorchos, antes de recorrer el río. ¡Bravo! Aquí toco repetir, y repetir ...

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Como buen parque que se precie, Leolandia también tiene su desfile y sus mascotas, aunque alguna era desconocida para nosotros, sí reconocimos a Supermario.

 

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

 

Como os decíamos en la entradilla del artículo, el parque se completa con dos ofertas de ocio extras, no habituales en un parque de atracciones convencional.

Por una parte, y como seña de identidad, nos ofrece su propia “mini-Italia”, un agradable paseo en el que podremos admirar más de 150 reproducciones en miniatura de los monumentos más importantes del país. Allí podremos ver y fotografiar entre muchos otros, la Torre de Pisa, la Basílica de San Pedro, la Catedral de Milán y preciosos pueblos sicilianos o de muchas otras partes de nuestro vecino país.

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

 Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

 

El segundo plus lo aporta un generoso espacio dedicado a los animales. A modo de “granja”, los niños alucinan pudiendo ver y, en algún caso tocar, animales especialmente simpáticos para ellos, como cabras, vacas, cerdos, burros, tortugas, diversos tipos de aves, etc. Aquí un alto para daros un consejo importante: en este tipo de parques con animales vivos es importante que vayáis embadurnados de Aután o cualquier otro repelente de mosquitos.

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

A la granja se añade un terrario y un acuario que convierten esta parte de Leolandia en un mini-zoo que complementa de forma estupenda y poco habitual un parque de atracciones dedicado a los niños. En el terrario pudimos ver todo tipo de reptiles, serpientes de todos los tamaños, iguanas, tortugas y bichos de lo más raros. El acuario es pequeñito, pero siempre es entretenido ver diferentes especies de peces, incluido alguna variedad de tiburón pequeño. Por supuesto no echarás de menos las tiendas para comprar tus recuerdos. Nos llamó poderosamente la atención el enorme animatronic del T-Rex. Se movía y rugía  ...

 Leolandia – entre Milán y Bérgamo

 Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Leolandia – entre Milán y Bérgamo

Como es habitual, nuestros hijos se fueron encantados pidiendo volver. El fin de un día plagado de sensaciones había llegado y quedaría bien grabado en nuestro álbum de recuerdos.

Leolandia – entre Milán y Bérgamo