¿Qué tal lleva Futuroscope el paso del tiempo?, ¿es un buen parque para visitar con niños?. Te ofrecemos nuestras respuestas en este artículo.

Futuroscope, el parque del futuro.Futuroscope, el parque del futuro.Futuroscope, el parque del futuro.Futuroscope, el parque del futuro.Futuroscope, el parque del futuro.Futuroscope, el parque del futuro.Futuroscope, el parque del futuro.Futuroscope, el parque del futuro.Futuroscope, el parque del futuro.Futuroscope, el parque del futuro.Futuroscope, el parque del futuro.Futuroscope, el parque del futuro.Futuroscope, el parque del futuro.

 

El concepto tiempo cobra mayor relevancia en un parque como Futuroscope, cuya temática orbita alrededor de la divulgación científica y de la tecnología, en especial la relacionada con el audiovisual. Quizá por ello la atracción estrella de esta temporada 2015 es “la máquina del tiempo”.
Inaugurado en 1987, pronto cumplirá 30 años. Hace ya más de 20 visité por primera vez este parque, una época donde la “alta definición”, las películas “4D” o la simulación virtual eran, realmente, cosa del futuro.
Pero veintitantos años después las teles HD han invadido nuestras casas y las máquinas de simulación virtual las podemos encontrar, incluso, en centros comerciales o en salas de juegos.
De ahí las preguntas que muchos nos hacen; ¿cómo ha envejecido Futuroscope? ¿Merece la pena ir con niños? ….. Mmm vamos a intentar responder,
Futoroscope no lleva mal el paso del tiempo. Como cualquier otro parque, lo último tiende a molar más, pero la renovación y la actualización han sido constantes. Con más de 30 grandes atracciones hay de todo y para todos.

Es indudable que espectáculos basados en efectos 3D, movimiento de butacas etc, diseñados hace 25 años no producen la misma sensación de entonces. Recuerdo que la primera vez que visité “la Vienne Dinamic” literalmente aluciné. Ahora la ví muy superada. Pero tengo la misma sensación cuando en Portaventura subo al Dragón Khan después de bajarme del impresionante Shambala…..
Distinto son las proyecciones en megapantallas (planas o cúpulas), en las que las películas en sí transmiten un montón de sensaciones.
Grandiosos documentales IMAX basados en naturaleza, y animales, grandes hazañas del hombre o sobre la exploración del Cosmos. Muchas de ellas han renovado la película, y las que perduran nos siguen pareciendo alucinantes a pesar del paso del tiempo.
En conjunto, nuestra nota final es alta y la respuesta a la primera pregunta positiva. Estuvimos tres días y confieso que al principio pensé que nos habíamos equivocado, que nos iba a sobrar tiempo. Sin embargo nos fuimos con ganas de más.
Además, la geométrica y futurista arquitectura del parque y de sus grandes pabellones, signo de identidad de Futuroscope desde sus inicios, mantienen estupendamente el tipo y sigue siendo muy agradable de ver y pasear. La sensación de estar en un lugar diferente a todos hace que te sientas afortunado por estar allí.
Vamos con la segunda cuestión ¿es un buen parque para llevar a niños? Contestaremos a lo gallego; si y no.
La respuesta es NO si hablamos de niños pequeños.
Gran parte de las atracciones de Futuroscope se han diseñado para adultos. Algunas por ser documentales demasiado espesos para los peques, otras porque están basadas en movimientos de sillas demasiado bruscos. Es difícil tasar la edad, pero con menos de 7 años un niño estará limitado a disfrutar sólo un porcentaje pequeño del parque.
A partir de esa edad empezaremos a aprovechar el esfuerzo realizado por Futuroscope para adaptarse a los niños, incorporando a su primitiva área infantil, atracciones y personajes de Arthur y los Minimoys, el Principito y, las grades estrellas de 2015, los Rabbits, que apadrinan la atracción de más éxito y la tecnológicamente más avanzada, dirigida a todas las edades: “la máquina del tiempo”. El espectáculo nocturno de cierre de parque, opulenta representación de juegos de agua, luces y sonido, también contribuye a formar el “paquete infantil” del parque.
Todo se suma a esa “primitiva” área infantil, “El mundo de los niños”, de la que podríamos pasar de soslayo, pero que a la postre se ha revelado como una zona de magnetismo absoluto para nuestros hijos.
En un gran zona de 2 hectáreas, encontraremos atracciones muy diversas, muy bien diseñadas y divertidas y, en esta ocasión caso, poco masificadas, en donde el disfrute de los niños es prácticamente continuo. Al final hemos pasado allí gran parte de nuestro tiempo y lo hemos disfrutado a tope.
Ahora sí damos un rotundo SI.
El parque tiene 7 restaurantes además de varios puestos de comida rápida y helados. Es destacable el AEROBAR, donde podrás toma un refresco a 35 m de altura. Nosotros comimos en el Studio Grill; autoservicio con varios platos a elegir, La Crepe Volante; crepes en un entorno desenfadado creado por los Rabbits, y el buffet La table D´Arthur, ambientada en el mundo de los Minimoys.
Cualquiera de los tres es recomendable, cada uno en su estilo, calidad buena y precio razonable para ser un parque temático. Pero si os queréis dar un buen homenaje; el magnífico bufet de Arthur. No os decepcionará.
Los interiores de los pabellones también son espectaculares, predominando la temática de divulgación científica.
Al final Futuroscope fue un éxito. Creíamos que era un destino arriesgado para ir con nuestros niños de 7 y 9 años, pero lo cierto es que llegaron a decir que era el mejor parque en el que habían estado. También es cierto que, en el momento, lo dicen de casi todos los destinos, pero que lo digan refleja que, sin duda, lo han pasado bomba.
A ello ha ayudado, y mucho, haber encontrado el parque poco cargado de público. No hemos esperado ni una cola, salvo en la exitosa atracción “la máquina del tiempo”. Y esto, viniendo de “bajada” del parque Disney, es otra dimensión espacio-tiempo.
Bueno, Disney tiene otras cosas, pero eso es otra historia.